
"Tenía una bolsa llena de setas en mi nevera. Mi gato Lewis solía colarse y comerlas a escondidas". Por ello, y viendo la afición que tenía Lewis por estas setas, Cage no dudó en compartir parte de su 'botín' con su mascota. "El gato devoraba las setas, así que pensé: '¡qué demonios!, mejor me las como con él'. (...) Recuerdo estar tirado sobre la cama durante horas mirándonos y no tuve ninguna duda de que era mi hermano".
Tras este extraño episodio en su vida que compartió con su mascota Lewis, el protagonista de 'Leaving las Vegas' admite que lleva mucho tiempo sin probar sustancias alucinógenas, aunque no dice nada de su mascota.